La mayoría de la gente que va a Bali va a por lo mismo: templos, arrozales para una foto, una playa al atardecer. Y se lo encuentra.
Pero debajo de eso hay una isla que no para de sorprender a quien mira un poco más de cerca. Volcanes que todavía están moldeando el paisaje. Un pájaro blanco que estuvo a punto de desaparecer del planeta entero. Serpientes venenosas custodiando un templo desde una cueva. Y un arrecife que crece varias veces más rápido de lo normal porque alguien, hace veinticinco años, decidió pasarle corriente eléctrica.
Esto es lo que Bali tiene debajo de la postal.
Fuego
I
Volcanes que no dejan de mandar
01
El volcán más importante no es el más visitado
El monte Agung, con 3.031 metros, es la montaña más sagrada de la isla. Mucha gente sube al Batur a ver el amanecer — pero para los balineses el eje espiritual real sigue siendo el Agung, considerado la morada de los dioses.
02
Se duerme con la cabeza mirando al volcán
La orientación de muchas viviendas tradicionales todavía se decide en función de dónde queda el Agung. No es una costumbre decorativa: tiene un significado espiritual profundo.
03
En 1963 la lava se detuvo a pocos metros del templo más importante
La erupción del Agung arrasó pueblos enteros. Sin embargo, se paró justo antes de alcanzar el complejo principal de Besakih, construido sobre la ladera del propio volcán hace más de mil años.
Para muchos balineses, aquello no fue casualidad.
04
Los volcanes no separan a los balineses: los alimentan
Las cenizas volcánicas son la razón de que Bali tenga algunos de los suelos más fértiles de Indonesia. Sin los volcanes, los arrozales en terraza que todo el mundo fotografía sencillamente no existirían.
05
La isla todavía está creciendo
Las erupciones y el movimiento geológico siguen modificando el paisaje. Muy despacio, cada año, Bali no es exactamente la misma isla que era.
06
El riego de los arrozales tiene casi mil años y lo protege la UNESCO
Se llama Subak, y reparte el agua entre agricultores mediante acuerdos colectivos entre pueblos y templos — no según quién tenga más tierra o más dinero. Sigue funcionando hoy exactamente igual.
Tegalalang. Mil años de acuerdos entre agricultores, esculpidos en una ladera.
Marea
II
El mar que cambia de color varias veces al día
07
Playas negras, blancas y doradas — en una isla pequeña
La arena negra no es contaminación ni suciedad: es ceniza de antiguas erupciones volcánicas. Puedes cambiar por completo de paisaje costero en menos de dos horas de carretera.
08
Hay un templo que desaparece con la marea alta
Tanah Lot parece flotar sobre el mar cuando sube el agua. Es una de las imágenes más fotografiadas de toda Indonesia — y solo se puede llegar caminando cuando la marea baja.
09
Bajo ese templo viven serpientes venenosas consideradas sagradas
Son serpientes marinas de bandas blancas y negras, y viven en una cueva al pie de la roca. La tradición balinesa cuenta que nacieron de la faja de un sacerdote errante, que las dejó allí para proteger el templo de los malos espíritus.
No es una leyenda sin más: están ahí. Los guardianes del lugar permiten verlas — y, con mucho cuidado y siempre acompañado, incluso tocarlas.
10
Un arrecife que crece más rápido porque le pasan electricidad
En Pemuteran, al noroeste de la isla, un grupo de científicos y buceadores empezó en el año 2000 a sumergir estructuras metálicas y pasarles corriente de bajo voltaje. El coral que se adhiere a ellas crece varias veces más rápido de lo normal y aguanta mejor el calor del agua.
Hoy hay 115 estructuras repartidas por la bahía, cubiertas de coral, y es uno de los mayores proyectos de restauración de arrecife de Indonesia.
11
Algunas playas desaparecen del todo según la marea
En ciertos puntos de Nusa Penida puedes caminar por donde, unas horas antes, había varios metros de agua encima.
Arena negraCeniza de erupciones que ocurrieron hace siglos.Arena blancaLa misma isla, dos horas de carretera más allá.
Debajo
Bali no esconde su naturaleza. Simplemente, casi nadie levanta la vista de la postal.
Fauna
III
Los animales que nadie espera encontrar aquí
12
Existe un ave que solo vive en Bali — y estuvo a punto de desaparecer del planeta
El Jalak Bali es blanco casi por completo, con las puntas de las alas negras y la piel azul alrededor de los ojos. Es la única ave endémica de la isla.
Su población salvaje llegó a caer por debajo del centenar de ejemplares y, en su peor momento, los registros hablan de apenas unos pocos individuos en libertad. Hoy varios programas de cría y liberación intentan devolverla a los bosques del oeste de la isla.
El dato
Sigue catalogada en peligro crítico de extinción por la Lista Roja de la UICN. Es, probablemente, uno de los pájaros más raros del mundo.
13
Los monos de Ubud han aprendido a negociar
Roban gafas, móviles y botellas porque saben perfectamente lo que va a pasar después: alguien les ofrecerá comida a cambio de devolverlos.
Y no roban cualquier cosa. Algunos estudios han observado que parecen preferir justo los objetos que más valora un turista — es decir, aquellos con los que la negociación les sale mejor.
14
Aquí aparece el pez óseo más pesado del planeta
El Mola mola, o pez luna, puede superar las dos toneladas. Se deja ver frente a Nusa Penida en determinadas épocas del año, cuando sube desde aguas más frías.
15
Las mantas gigantes vuelan bajo el agua
Algunos ejemplares superan los cinco metros de envergadura. Verlas pasar por encima es una de esas cosas que no se olvidan.
16
Hay tortugas que vuelven exactamente a la playa donde nacieron
Décadas después, y desde el otro lado del océano.
17
Los murciélagos gigantes son los jardineros de la isla
Con las alas abiertas, algunos superan ampliamente el metro de longitud. Y no están ahí de adorno: al alimentarse de fruta dispersan semillas, polinizan y regeneran el bosque cada noche.
Algunas especies recorren distancias enormes en una sola salida nocturna. Buena parte de la selva que ves de día la han ido plantando ellos de noche.
18
Las luciérnagas todavía iluminan algunos arrozales
Cada vez es más difícil encontrarlas — pero siguen ahí, en las zonas donde el campo aún no tiene luz artificial.
Ubud
Sujétate las gafas antes de entrar
El bosque de monos de Ubud no es un zoo ni una atracción montada: es un santuario con templos dentro, donde viven cientos de macacos de cola larga en libertad.
Ellos llegaron primero. Y llevan generaciones estudiando cómo se comporta la gente que pasa por allí.
Los macacos de Ubud. Saben exactamente lo que hacen.
Fondo
IV
Lo que hay bajo el agua
19
Bali está dentro del lugar con más vida marina del planeta
Sus aguas forman parte del Triángulo de Coral, la región que concentra alrededor del 75% de todas las especies de coral conocidas del mundo — más de seiscientas — y unas 2.000 especies de peces de arrecife. Es, en términos marinos, el equivalente al Amazonas.
Y en Bali, en concreto
Los estudios científicos hechos en el área marina protegida de Nusa Penida han documentado cerca de 300 especies de coral y 576 especies de peces de arrecife — en una zona que cabe en un solo día de navegación.
20
Algunas inmersiones atraviesan antiguos campos de lava
El paisaje submarino de Bali está tan marcado por los volcanes como el de la superficie. Buceas sobre roca negra que un día bajó ardiendo por una ladera.
21
Hay un barco hundido convertido en arrecife
El Liberty, en Tulamben, es uno de los pecios más conocidos del sudeste asiático. Hoy está completamente cubierto de coral y de vida marina — la naturaleza lo ha adoptado por completo.
Cinco metros de envergadura pasando por encima, sin hacer un solo ruido.
Raíz
V
Árboles que llevan ropa
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Si ves una tela blanca y negra atada a un tronco, ese árbol es sagrado
No es decoración ni señalización turística. Es la forma de indicar que en ese árbol habita algo que merece respeto.
23
Cortar uno de esos árboles puede ser sencillamente impensable
Aunque estorbe a una carretera. Aunque complique una obra. Se busca otra solución.
24
Algunos banyanes llevan siglos ahí
Sus raíces aéreas caen desde las ramas, se clavan en el suelo y se convierten en troncos nuevos. Con el tiempo, un solo árbol acaba formando algo parecido a un bosque entero bajo una única copa.
25
Y hay un árbol al que se le atribuye absorber el olor de la muerte
Se llama Taru Menyan y crece en Trunyan, un pueblo a orillas del lago Batur. Es la razón por la que allí una comunidad entera deja a sus difuntos al aire libre, bajo una sencilla estructura de bambú, sin enterrarlos ni incinerarlos.
Es una de las costumbres más sorprendentes de toda Indonesia — y da para un artículo entero.
Poleng
La tela no es un adorno: es un aviso
El tejido de cuadros blancos y negros que verás atado a troncos, estatuas y puertas por toda la isla se llama poleng.
No representa el bien contra el mal. Representa que las dos fuerzas existen a la vez, y que ninguna funciona sin la otra. Cuando lo ves en un árbol, ese árbol ha dejado de ser solo un árbol.
Un banyan vestido de poleng. A partir de aquí, se pide permiso.
Nusa Penida
La isla de al lado es otra isla
A media hora de barco desde Bali, Nusa Penida funciona con sus propias reglas: acantilados que caen a plomo, playas que aparecen y desaparecen con la marea, y el agua donde se dejan ver las mantas y el pez luna.
Casi todo el turismo se concentra en una franja pequeña del sur de Bali. Lo demás sigue bastante como estaba.
Nusa Penida. Media hora de barco y otro mundo.
13
Viajes en grupo reducido
Bali también se puede sentir.
Grupos de máximo trece personas. Todo resuelto. Tú decides, nosotros nos ocupamos del resto.
Cuando empiezas a investigar sobre Bali descubres algo curioso: cuanto más lees, menos parece un destino y más una forma distinta de entender la vida. Detrás de cada volcán, cada arrozal y cada árbol vestido hay una explicación que lleva siglos ahí.
Este artículo nace de esa curiosidad. No pretende ser una guía de lugares imprescindibles, sino una invitación a entender la isla antes de pisarla. Porque viajar empieza mucho antes de subir a un avión.