Atlas Interior · Curiosidades de Tailandia · Serie 03
La espiritualidad en Tailandia
que no aparece en ninguna guía.
El budismo en Tailandia no es solo religión. Es el aire que se respira, la lógica que lo explica todo y el código invisible que guía cada decisión.
La espiritualidad en Tailandia no está en los templos. Está en todas partes.
En Tailandia, la espiritualidad no es algo que se practica los domingos. Es el filtro a través del cual los tailandeses toman cada decisión, interpretan cada señal y entienden el mundo.
Estos son los aspectos de la espiritualidad en Tailandia que ninguna guía turística te explica, pero que lo cambian todo una vez que los sabes.
El 95% de los tailandeses son budistas practicantes
No es una estadística nominal. En Tailandia el budismo Theravada es una práctica activa y cotidiana. El país tiene más de 40.000 templos y unos 300.000 monjes. Casi todos los hombres tailandeses pasan al menos un período de su vida como monjes — aunque sea unas semanas. Es una tradición que los conecta con sus ancestros y con la comunidad.
Los monjes reciben comida al amanecer en silencio absoluto
Cada madrugada, antes del amanecer, los monjes salen en procesión por las calles con sus cuencos naranjas. Los vecinos les ofrecen comida en silencio, descalzos y con la cabeza más baja que la del monje. Es un ritual de humildad y generosidad que se repite cada día en toda Tailandia. Verlo en directo es una de las experiencias más serenas del país.
Los amuletos budistas son un mercado de millones
Los phra kruang son amuletos budistas bendecidos por monjes venerados. Casi todos los tailandeses llevan uno o varios. Algunos amuletos de monjes famosos fallecidos se venden por decenas de miles de euros. Hay mercados especializados en Bangkok donde coleccionistas y devotos regatean piezas de hace siglos.
La espiritualidad de Tailandia se entiende cuando la vives desde dentro.
Ver el viaje a Tailandia →Cada edificio de Tailandia tiene una casa para los espíritus
Los san phra phum son pequeñas estructuras en miniatura que se colocan en la entrada de casas, hoteles y negocios. Dentro viven los espíritus protectores del lugar. Se les ofrecen flores, incienso, agua, comida y figuritas cada día para mantenerlos contentos y conseguir su protección. Si los espíritus no están contentos, la suerte de la casa se resiente.
La Fanta de fresa sustituyó a la sangre en los altares
En el misticismo tailandés antiguo, los rituales requerían sangre animal. Con la expansión del budismo, la sangre se sustituyó por el líquido rojo más accesible del mercado. Hoy verás botellas abiertas de Fanta de fresa con pajita en casi cualquier altar callejero de Tailandia. Una curiosidad que resume perfectamente la capacidad tailandesa de adaptar la tradición.
Los tatuajes Sak Yant los hacen los monjes
El Sak Yant es un tatuaje sagrado realizado por monjes budistas o bramanes con una aguja de bambú o metal. No es decoración: es una bendición permanente en el cuerpo que se cree que protege al portador, le da fuerza o le trae buena suerte. Cada diseño tiene un significado específico y una serie de normas de conducta que el portador debe respetar para mantener su poder.
En Tailandia la espiritualidad no se visita. Se respira.
El festival del agua tiene un significado espiritual profundo
El Songkran — el Año Nuevo tailandés en abril — es mundialmente conocido como «la guerra de agua» más grande del mundo. Pero su origen es espiritual: el agua purifica el año anterior, lava los errores y renueva el espíritu para el año que empieza. Los tailandeses mayores reciben agua respetuosamente derramada sobre sus manos. Los jóvenes lo han convertido en una fiesta global.
Miles de luces flotando en el río para pedir perdón al agua
El Loy Krathong es una de las festividades más bellas de Tailandia. En noviembre, durante la luna llena, millones de personas sueltan pequeñas barcas de hojas de plátano con velas e incienso en ríos, canales y lagos. El ritual es una ofrenda de gratitud y perdón al espíritu del agua por haberla usado y contaminado durante el año. La imagen de miles de luces flotando en la oscuridad es inenarrable.
El elefante blanco en Tailandia es un ser sagrado
En la espiritualidad tailandesa, el elefante blanco es símbolo de poder, prosperidad y buena fortuna. Todos los elefantes blancos del país pertenecen automáticamente al rey. Históricamente, tener muchos elefantes blancos era señal de que el rey gobernaba con justicia y que los dioses aprobaban su reinado. La bandera nacional tailandesa original llevaba un elefante blanco.
Las decisiones importantes se toman según el calendario lunar
En Tailandia, las fechas de bodas, mudanzas, aperturas de negocios y operaciones importantes se consultan con monjes o astrólogos antes de fijarlas. El calendario lunar determina qué días son auspiciosos y cuáles traen mala suerte. Los tailandeses modernos, incluidos empresarios y políticos, consultan habitualmente a sus asesores espirituales antes de tomar decisiones relevantes.
El color de la ropa tiene su propio código espiritual
Cada día de la semana tiene asignado un color de la suerte en la tradición espiritual tailandesa. El lunes es amarillo, el martes rosa, el miércoles verde, el jueves naranja, el viernes azul, el sábado morado y el domingo rojo. Muchos tailandeses eligen su ropa cada mañana según el día. Los días de fallecimiento del rey, toda la nación viste de negro o de amarillo en señal de respeto.
El número 9 en Tailandia trae prosperidad
En tailandés, el número 9 se pronuncia kao, que suena similar a la palabra «avanzar» o «progresar». Es el número de la suerte por excelencia en Tailandia. Las matrículas con muchos nueves se subastaron por cientos de miles de euros. Las bodas, inauguraciones y contratos importantes se firman preferentemente en fechas con muchos nueves. El rey Rama IX reinó durante 70 años — el noveno rey de la dinastía Chakri.
Conocer Tailandia
de verdad no es
llegar con una guía.
La espiritualidad de Tailandia es solo el principio. Es llegar con las personas adecuadas. En los momentos que importan. Con tiempo para entender lo que no se explica, se siente.
Cofundador de SunZen Travel. Viajero. Los mejores momentos de mis viajes no estaban en el itinerario.
